El Saqapa aymará se hace idea y pensamiento: a) Sobre los desafíos intelectuales, disfrutar las emociones que da la victoria son el carácter fundamental para el pensar de la Saqapa, vencer las barreras y obstáculos de los cuales fuimos presa, el pensar aymará de la rebelión son extrapolares a la vida cotidiana; todos los días nos enfrentamos a diferentes retos, en la vida la tendencia a la derrota es inevitable, el entorno suele ser favorable a la derrota, el primer paso para enfrentarse a ellas es organízalas como retos del intelecto, eso nos da una pista, no es necesario ser diferentes para vencer un reto, los retos son universales, lo importante es la consecuencia de los actos, el aymará que se enrola en el mundo, en el mercado, en la política debe valerse del principio básico de la perseverancia, encaminar la vida de los aymaras de la nada al cumplimiento de los sueños es un carácter propio de la vida áspera en el habitad altiplánico, el Saqapa es un desafió intelectual en el que es utilizado el cerebro como herramienta de solución de los problemas, buscar nuevos retos para los aymaras es un pilar crucial pues mantener la motivación, es importante desafiarse a uno mismo, esto conlleva al máximo logro de la mente, la meta, cuando se llega a este punto las fuerzas del universo indio suelen confabularse en los hechos prácticos, el Saqapa te permite el avanzar a través de múltiples etapas, los desafíos suelen vencerse mediante tiempos concretos, el aymará prudente busca el domino de la temporalidad y de la especialidad, el proceso es un hecho crucial para alcanzar un término, el aymará debe enraizarse bajo el principios de la búsqueda de nuevas experiencias, en el comercio, en la política, en el amor, en la guerra, salir de la zona de confort es un truco habitualmente odiado, pero si este se suele practicar tiende a ser fructífero para vencer los desafíos deseados en esta vida, es usual que el vivir se ponga poco agradable, los aymaras no debemos aceptar solo los desafíos que puedan deleitarnos, también y es necesario el enfrentarse a aquellos que son eventualmente grotescos y, sin duda son muchas las ocasiones que podamos encontrarnos en esa situación desapacible, el aymará es un autodidacta de las enseñanza del entorno habitual, aprender de los errores es clave, el Saqapa propone el aprendizaje en el ensayo y error de los hechos, solo marcaremos tiempo-beneficio cuando se pueda ejecutar el menor de errores posibles, esta vida no es más que un juego, así que hay que jugarlo con todos los instrumentos disponibles nuestro alcance, b) los problemas ordinarios, hay una norma en el Saqapa, cuando las cosas se están poniendo complicadas; o se soluciona o se pierde; se debe dedicar tiempo a filosofar los problemas apropiadamente, pues sin acción real las cosas tienen a perder el control del asunto, entremos con osadía aymaras en economía, en política, en el amor, en la ciencia, sin más, con la cualidad de la intrepidez, es ilógico hacer remembranzas de los aconteceres pasados, estamos en la lucha del tiempo real, para hallar resultados satisfactorios no se debe hacer siempre lo mismo, cuando se falla progresivamente en un asunto, es mejor intentar afrontar el problema con caminos diferentes, cuando se ha fallado en un hecho concreto tantas veces es que se suele repetir el mismo error, para afrontar el problema es necesario cambiar de táctica; al frágil, al endeble el problema lo apabulla, lo resquebraja, cuanto aplica el principio de la Saqapa en la solución de problemas con elementos progresivos, el aymará suele cambiar la visión del mundo que le rodea, el débil se hace fuerte, ese estadio del indio-guerrero es sin duda al que se debe de llegar, c) Sobre el control, el saqapa otorga el don del control en la mayor parte de los actos nuestros, cuando suele perderse esa parte del control, se pierde, se derrocha, es inútil; el aymará debe aferrarse a un principio: al del auto control, es una cualidad del cual disponemos casi por completo y, es gracioso que actuemos como si careciéramos de esa cualidad humana, incluso dejamos carta abierta al ser manipulados por externalidades, cuando lo ajeno maneja ese control distorsiona su buen funcionamiento, buscar, luchar, por el adueñarse de ese control propio e individual es una norma de la nueva nación aymará, en el conjunto de los objetos anárquicos se les debe buscar un lugar, un orden, sin orden no hay determinación, si se tiene un lugar apropiado en el mar de conflictos la supervivencia del aymará-libre es perenne, el Saqapa explica en su dinámica guerrera este principio, sin control se pierde, con el control las perspectivas inciertas del éxito son absolutas, d) Sobre el orden, sale de las heladas profundidades del Titikaka el espectro andante que suele atormentarme; la obsesión del orden lacera mi normalidad y me convierte en piedra; el Saqapa grita en mi oído: «el camino entre la mentira y la verdad es el orden.» su principio es determinante en nuestro universo aymará, el lugar de las cosas es precisa, el lugar que le es correspondido es una ley, el salirse de ese principio genera caos, el caos conlleva a la derrota; que buscamos con decidida obcecación, ¿acaso no es la resurrección de nuestro Estado Aymará? hiere el cuchillo del caos ante la perversión de los instintos ilógicos, enfrentarse a ellos tierra de indios libres manda aquel crótalo cascabel de la razón llamado Saqapa, ese que en la mente del nativo duerme, ansió despertarlo en todos, mi vida no vale nada sin ella, no vale sino resurge y cruje ante en enemigo, decidido a la lucha sagrada de la ideología india, es el volcán que es nuestro pueblo indiano ansia por su regreso a la tierra libre, por esta razón secular es inminente la práctica del orden, debemos materializar todo el esfuerzo humano; el Saqapa dice: «el orden es el camino entre la mentira y la verdad.» el pensar aymará es la verdad, todo fuera de ello es mentira, no es propio, es irreal, nación aymará es la veracidad de nuestra existencia, ¿de quién? de los cobrizos pieles de serpiente, no hay más orgullo que no sea el de pertenecer a esta magna raza de gentes; lo vi en sueños, señor, amo y dueño de la razón india, el Saqapa, quien ordena: «un aymará se rige a una férrea disciplina» -¿Qué quieres? –la nación aymará, – ¿para que lo quieres? – Para ser libre, libre en su totalidad, -¿solo tú? – quiero la libertad de mi pueblo, pueblo dueño de esta tierra india, ¿qué estás dispuesto a dar? – ofrendo mi vida, mi vida sin libertad no es nada: bajo de los cielos la razón aymará, el Saqapa que es progreso dice: «sin orden no hay progreso»; el Saqapa que también es tiempo sentencia: «con el orden ganaras tiempo», ahora guerrero aymará, hoy, no sea mañana tarde, es un trabajo enérgico el ser nación otra vez, dime cuál es tu tiempo en esta vida, la tierra india ansia su libertad total, ¡libéralo! El orden será justicia, en esta sociedad la justicia está en manos del anti-aymará, ¡mátalo! El Saqapa es violencia, sin ella no hay libertad, el libertad del mercado, de la política, del amor, del arte, debe ser un bien primordial del Estado aymará, para ello mostrar carácter ante la dificultad es la primicia del indiano, el orden es la esencia del carácter, el orden principio de la Saqapa se enfrentara ante lo desconocido, lo desconocido causa miedo, temor, el sagrado orden ante lo desconocido forja seguridad, con seguridad venceremos al enemigo y, se erigirá el aymará-libre, el Saqapa es libre, de sus fauces solo suele sentirse el respirar por el amor profundo de la libertad.